Para atraer inversión productiva y sostener el crecimiento económico en Baja California se requieren condiciones de certidumbre, seguridad jurídica y confiabilidad energética que actualmente no se encuentran plenamente consolidadas en el entorno nacional ni regional.
El Presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Ensenada, Julio Salinas López vinculó la experiencia de la entidad con los anuncios nacionales de inversión pública y mixta, al señalar que los compromisos deben traducirse en resultados operativos.
Indicó que Baja California ha demostrado su potencial como polo de inversión y desarrollo, pero advirtió que este impulso puede debilitarse si persiste la incertidumbre institucional.
Baja California destacó en 2025 como líder nacional en inversión privada proyectada, con más de 4 mil 220 millones de dólares y la generación estimada de cerca de 18 mil 750 empleos, de acuerdo con cifras oficiales.
En 2024, la entidad acumuló 2 mil 479 millones de dólares en inversión extranjera directa, posicionándose entre los principales destinos de capital foráneo del país.
No obstante, Salinas López señaló que indicadores recientes del Producto Interno Bruto reflejan estancamiento o contracción interanual en algunos sectores, lo que evidencia que la captación de recursos no garantiza crecimiento sostenido sin condiciones claras para la operación de empresas y proyectos productivos.
En el ámbito municipal, subrayó la necesidad de diversificar la economía con base en las vocaciones productivas y el talento profesional, técnico y científico disponible en la región. Planteó que Ensenada y Baja California cuentan con áreas de oportunidad en actividades primarias, investigación, innovación y desarrollo tecnológico, que deben fortalecerse como parte de una estrategia de crecimiento de largo plazo.
Añadió que el impulso a una industria de bajo impacto ambiental, alineada a los Objetivos de Desarrollo Sostenible y a la Agenda 2030, permitiría ampliar la base económica sin comprometer el entorno ni la competitividad regional, priorizando sectores de valor agregado y conocimiento.
Salinas López indicó que entre los factores prioritarios para consolidar este modelo se encuentran la seguridad en el transporte de mercancías, la certeza jurídica para inversionistas y una infraestructura energética confiable, elementos que consideró indispensables antes de promover reformas que generen incertidumbre en los mercados.
“La confianza no se decreta; se construye con reglas claras, estabilidad y diálogo constructivo entre sector público y privado”, expresó, al referirse a las condiciones que Baja California debe garantizar para mantener su papel como motor económico fronterizo.
El llamado se realiza en un contexto de incremento en exportaciones y flujos comerciales con Estados Unidos y otros mercados, donde la competitividad regional enfrenta retos regulatorios, de infraestructura y de planeación estratégica.
Finalmente, puntualizó que el empresariado de Ensenada y Baja California busca participar activamente en las discusiones sobre políticas públicas de inversión y desarrollo regional, planteando que la estabilidad institucional y la diversificación productiva son requisitos para consolidar las ventajas competitivas del estado





