Por no contar con los permisos y licencias en materia de impacto ambiental de competencia estatal, la Procuraduría de Protección al Ambiente de Baja California llevó a cabo la suspensión de actividades de la empresa Recolectora de la Ciudad, S.A. de C.V. (Ecoterra).
De acuerdo con la autoridad estatal, se realizó una inspección detallada en el establecimiento que opera como centro de acopio y unidad de transferencia de residuos sólidos, derivada de denuncias ciudadanas, en la que se constató que carecía de los permisos y licencias correspondientes.
Cabe destacar que dicha autorización fue revocada mediante una resolución administrativa desde junio de 2025, lo que imposibilita legalmente la continuidad de sus operaciones mientras no regularice su situación.
Esta acción forma parte de un programa permanente de inspección y vigilancia que se lleva a cabo en todo el estado.
El objetivo es garantizar que las unidades dedicadas al manejo de residuos cumplan con los requisitos legales vigentes, informó la dependencia mediante un comunicado.
La adecuada regularización de estas actividades constituye una medida de seguridad ambiental, especialmente para los habitantes que residen en las zonas aledañas a estos sitios de transferencia.
El manejo irregular de residuos representa un riesgo de incendios, proliferación de plagas y contaminación del suelo y del aire.





