Fiesta en La Misión y la festividad conocida como rodeo, vaquería y vaqueridad son ya patrimonio cultura del estado de Baja California, bajo la categoría valor cultural, de acuerdo con los decretos publicados el fin de semana en el periódico oficial del estado.
En el considerando 17 del decreto se reconoce que el rodeo, la vaquería y la vaqueridad en Baja California constituyen una manifestación cultural de larga duración, con antecedentes verificables desde el siglo XVII, que ha perdurado hasta el presente con continuidad histórica demostrable.
Que dichas prácticas representan una expresión identitaria propia de la región, derivada de procesos históricos específicos como la colonización misional, la ganadería extensiva y la vida rural peninsular.
Que el rodeo genera expresiones artísticas, estéticas y folclóricas que deben ser consideradas parte del patrimonio inmaterial del Estado, tales como la música, narrativa oral, danzas y vestimenta típica.
Que el conocimiento asociado al ser vaquero, incluyendo técnicas, habilidades y valores sociales, que se transmite intergeneracionalmente como parte de un patrimonio intangible comunitario.
En el caso de la Fiesta en La Misión constituye una manifestación cultural de larga duración, con más de 40 años de celebración continua (desde 1979), y con raíces en procesos históricos del siglo XVIII, lo cual le otorga valor cultural y patrimonial relevante para el Estado.
Representa la mayor reunión vaquera de Baja California, en la cual convergen comunidades ganaderas, rurales y vaqueras, reafirmando su identidad y sentido de pertenencia a través de expresiones tangibles e intangibles propias del ser vaquero.
La festividad promueve la cohesión social e intergeneracional, permitiendo el reencuentro de familias, comunidades y generaciones mediante la reproducción simbólica de memorias compartidas y tradiciones vivas.
Es el principal escenario de difusión del baile calabaceado, ya declarado patrimonio cultural del Estado, lo cual le otorga a La Fiesta el valor de plataforma fundacional y promotora de manifestaciones ya reconocidas como patrimoniales.
La cabalgata histórica, el rodeo tradicional y moderno, la fogata monumental y el baile popular constituyen expresiones complementarias que dan forma a un sistema festivo complejo, con capacidad de generar arraigo y pertenencia cultural.
La comunidad kumiai, como pueblo originario, participa activamente en la festividad, mediante cantos ceremoniales y bendiciones, lo que reafirma el carácter intercultural y simbólico del evento.





