“No puedo dejar de ponderar que el ilícito de autos se habría cometido en el contexto de un vínculo marcado por una intensa violencia de género que la habría tenido como víctima”.
En esa línea, ratificó:
“…Como también su corta edad, la carencia de antecedentes condenatorios, la existencia de un domicilio y familia dispuesta a acompañarla, junto al proyecto de continuar con sus estudios secundarios”.
Por eso, indicó:
“Las circunstancias antes apuntadas interpretadas con la perspectiva de género que el caso exige, me llevan a concluir que M.M.G. no intentará eludir la acción de la justicia, neutralizándose así los riesgos procesales que el caso exige”.
De esta forma, la joven volvió a su hogar y además, se labraron una serie de restricciones para con el novio, tales como restricción de acercamiento, la prohibición de contacto por cualquier medio en su vivienda e incluso, lugares de trabajo.





