No hay cárcel que lo detenga

Con su fuga de un penal de máxima seguridad de Opera en Milán, Toma Taulant ha puesto en jaque al sistema penitenciario italiano, y es que el albanés de 41 años de edad, ha escapado no una, ni dos, sino cuatro veces en un periodo de dieciséis años.

De acuerdo con la información de los medios ítalos, el interno utilizó una lima que obtuvo dentro del taller del centro penitenciario para cortar los barrotes de su celda, posteriormente, descendió mediante una cuerda elaborada con sábanas anudadas. El hombre cruzó el patio y logró escalar el muro perimetral sin activar los sistemas de alerta del lugar.

El escape ocurrió durante el cambio de guardia, momento en el que los movimientos detectados por las cámaras no generaron notificaciones. Esta situación permitió que el interno abandonara el penal sin ser interceptado, lo que convirtió en hazmerreir a los protocolos de vigilancia y supervisión en instalaciones de alta seguridad del país de la bota.

El historial del fugitivo incluye tres evasiones previas: en 2009 escapó de una cárcel en Terni, en 2013 de un penal en Parma y en 2023 de una prisión en Bélgica, donde participó en la construcción de una estructura junto a otros internos para superar los muros. En todos los casos fue recapturado tiempo después.

Aunque Toma no ha permanecido largo tiempo en libertad tras cada escape, su capacidad para evadir la custodia en diferentes sistemas penitenciarios lo ha convertido en un caso de estudio en el análisis de seguridad carcelaria europea.

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Redaccion
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