La activista social y defensora del Parque de la colonia Ampliación Moderna, Dina Montoya, pidió investigar a fondo las circunstancias jurídicas que permitieron entregar la posesión de terrenos reclamados por una empresa privada, pese a la existencia de documentos históricos que durante décadas identificaron superficies de las manzanas 407 y 417 como áreas vinculadas a parque, parque infantil o donación.
Montoya sostuvo que la documentación reunida por los vecinos obliga a revisar qué antecedentes fueron presentados y valorados dentro del procedimiento judicial que derivó en la entrega de la posesión.
“No estamos hablando de la memoria de los vecinos ni solamente de que durante generaciones utilizamos esos terrenos como parque. Estamos hablando de documentos. Queremos saber cómo fue posible llegar a una resolución de esa naturaleza frente a todos estos antecedentes”, señaló.
El documento de mayor antigüedad corresponde al Periódico Oficial del Estado de Baja California del 20 de noviembre de 1958, donde fue publicado el acuerdo mediante el cual se autorizó a la entonces Fraccionadora y Constructora Chapultepec de Ensenada a desarrollar el fraccionamiento.
En el punto cuarto del acuerdo quedó establecida la obligación de otorgar, al entrar en vigor la autorización, una escritura de donación en favor del Estado por una superficie de 27 mil 246.17 metros cuadrados, destinada a los servicios públicos que determinara el Gobierno estatal.
El mismo acuerdo condicionó además la expedición de títulos de propiedad de los lotes del fraccionamiento al otorgamiento de esa escritura de donación.
Montoya explicó que el señalamiento de los vecinos no descansa únicamente en aquel acuerdo de 1958. Entre los documentos recopilados aparece también el plano histórico del fraccionamiento, donde existen superficies identificadas como donación, además de publicidad utilizada para comercializar viviendas en la zona que anunciaba expresamente la existencia de “Parques Infantiles Privados”.
A ello se suman documentos relacionados con propiedades colindantes. Una comunicación de Fraccionamiento Chapultepec de Ensenada fechada en julio de 1968, dirigida a Catastro, describe un lote de la manzana 417 y establece como una de sus colindancias un “Parque Infantil”.
Una escritura de 1974, correspondiente a un inmueble de la manzana 407, señala igualmente como colindancia un “parque”. En otra escritura de 1987, relativa a la manzana 417, vuelve a aparecer un “Parque” como colindancia.
Un instrumento notarial de 1990, también correspondiente a terrenos de la manzana 417, establece como colindancia una “donación”.
Finalmente, un deslinde certificado por el Ayuntamiento de Ensenada en 2013, correspondiente a la manzana 407, identifica expresamente el terreno contiguo como “EL PARQUE, DONACIÓN AL GOBIERNO DEL ESTADO”.
Estos antecedentes coinciden con información hecha pública anteriormente por el propio Ayuntamiento de Ensenada.
En septiembre de 2023, autoridades municipales informaron que, de acuerdo con registros catastrales, desde 2012 el predio aparecía a nombre del Gobierno del Estado como espacio de parque público y señalaron que correspondía a la autoridad estatal promover su defensa jurídica.
En abril de 2024 también se informó que el Cabildo de Ensenada había ratificado el uso de suelo como parque infantil para los predios identificados como AM-407-000 y AM-417-012, y que no existían permisos municipales para construir viviendas en ellos.
La controversia ha trascendido además al ámbito penal. Apenas el 17 de agosto, vecinos y defensores denunciaron públicamente intimidación y acoso judicial después de ser citados a audiencia por acusaciones relacionadas con despojo, daños en propiedad ajena, robo y resistencia a la autoridad.
Montoya reiteró entonces que planos, memorias descriptivas y propiedades colindantes contienen referencias a los terrenos como parques.





