La Asociación Mexicana de Productores de Carne (AMEG) informó que la industria de carne de res en Baja California aporta más del 34% del Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario, lo que representa alrededor de 12,500 millones de pesos anuales a la economía de la entidad.
En un comunicado, miembros de la AMEG calificaron a este sector como “uno de los pilares económicos del estado” y destacaron su participación a nivel nacional, que de acuerdo con cifras de 2024, se ubicó como el séptimo mayor productor de cárnicos bovinos en el país.
“La industria de la carne bovina es uno de los pilares del campo en Baja California; genera miles de empleos y una derrama económica clave. Mantener su competitividad es fundamental para el desarrollo regional y para garantizar el abasto de proteína de calidad tanto en el estado como en la región del norte del país”, dijo Enrique López, Director General de la AMEG.
Mexicali concentra principalmente las unidades de producción y se considera el corazón de la engorda intensiva en la zona. En esta región operan cerca de 10 corrales afiliados al modelo nacional, con una capacidad de entre 160,000 y 170,000 cabezas de ganado. Estos sistemas se complementan con infraestructura estratégica, entre la que destacan tres rastros Tipo Inspección Federal (TIF) y tres rastros municipales, lo que fortalece la cadena de producción y procesamiento de carne.
A ello se suma la presencia ganadera y de industrias relacionadas en la región, que cuentan con más de 25,000 hectáreas agrícolas destinadas a la producción de insumos para la engorda, consolidando una cadena de valor que genera alrededor de 10,000 empleos directos e indirectos.
El alcance de la ganadería en Baja California también exige una coordinación estratégica en materia sanitaria. Por ello, la Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali y la AMEG instaron a las autoridades federales y estatales a fortalecer el trabajo conjunto y revisar las recientes restricciones a la movilización de ganado hacia Baja California desde el sur del país.
Estas disposiciones condicionan el traslado de animales a que permanezcan cuatro meses en una zona de amortiguamiento, por lo que ambas organizaciones propusieron reducir ese periodo a un mes, acompañado de la aplicación de desparasitantes de mayor potencia, baños de inmersión e infraestructura especializada, con el objetivo de mantener los estándares sanitarios sin afectar la operación del sector.
“El fortalecimiento sanitario no debe implicar frenar la movilización de ganado. Hoy existen herramientas probadas, como la liberación de moscas estériles, que permiten contener eficazmente riesgos como el gusano barrenador, sin afectar la operación ni la competitividad del sector”, comentó Vicente Torres, Secretario de la Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali y Vicepresidente de Sustentabilidad de la AMEG.
Carlos Grattiane, presidente de la Asociación Ganadera Local Especializada en Bovinos de Engorda de Mexicali, aseguró que la movilidad del ganado es un elemento esencial para garantizar la eficiencia del sistema de engorda, el abastecimiento de carne y la competitividad de la cadena productiva.
Explicó que el control sanitario puede fortalecerse sin necesidad de restringir la movilización, mediante la aplicación de medidas técnicas y científicamente probadas, como la liberación de moscas estériles para el control del Gusano Barrenador del Ganado (GBG).
La producción de carne de Baja California no solo abastece el mercado local, donde se consume entre 60% y 70% de su producción, sino que también participa activamente en el suministro a otras entidades como Sonora y Baja California Sur.
Los ganaderos locales señalaron que la competitividad del sector es fundamental, no solo para la economía regional, sino también para la seguridad alimentaria y el posicionamiento de México como proveedor confiable de proteína animal a nivel global.





